Hablamos con una bruja contemporanea.




En la edad media empezaron las famosas cazas de brujas, pero las herederas siguen entre nosotros, Emmie nos cuenta en exclusiva para Ohwau como ser una bruja en el siglo XXI.

Cuando la gente asocia la brujería con moda, inmediatamente le viene a la mente la imagen de una mujer elegante, vestida con rojos oscuros, negros y un maquillaje super gótico. Esto se debe al enlace que hay entre la moda gótica y las brujas, y en parte se debe a marcas como Killstar o Black Milk Clothing, moda más alternativa que a menudo venden ese tipo de ropa con prints sobre ocultismo y hacen que saques a la bruja que llevas dentro. Sin embargo, la belleza de ser una bruja es que no hay un camino concreto para serlo. Puedes vestir como una gótica si es lo que te gusta, pero esta no es una regla de la brujería. No tienes que ir vestido según lo que practiques, hay mucha libertad e individualidad dentro de la brujería, y esto es lo que yo encuentro más atractivo.

Crecí entre cuentos de hadas y fantasía, adoraba esos mundos donde la magia existía pero siempre me recordaban que la magia no era real, y que las brujas solo existían en mundos ficticios y no en nuestro mundo real. pero, ¿sabéis qué? que les jodan. Cuando tenía 17 años comencé a aprender sobre la Wicca a través de internet y descubrí que puedes practicar la brujería sin tener que seguir esta religión.

A través de esta comunidad online aprendí que puedes escoger qué trabajos puedes desarrollar, siempre y cuando no se salga de tu camino para dañar deliberadamente a quienes te rodean. El aprendizaje más común, independientemente de cómo se practique la magia, es “hazlo a tu manera, pero no perjudiques a los que te rodean”; y el aprendizaje de las tres veces: si practicas magia negra esta volverá o te rebotará tres veces más fuerte.

Después de aprender todo esto, descubrí con qué aspecto de la Wicca me sentía mas identificada para así a su vez entenderme a mi misma como bruja. No todo el mundo adora a una única deidad, de hecho hay gente que adora a varias, y tampoco te sientes obligada a elegir entre deidades, puedes hacer una combinación como por ejemplo entre celtas y egipcias.

Personalmente mi deidad principal es la diosa griega Afrodita, me siento muy identificada con ella y centro en gran parte mi magia en el amor. La gran mayoría de hechizos que hago surgen del amor que tengo a mis amigos y del self-love magic. Yo trabajo la magia con mis velas (rojas, blancas y rosas, ya que estos colores van asociados al amor). Aunque hay algunas brujas que prefieren trabajar con espíritus mágicos o plantas.

A pesar de que hay que ser muy cauteloso con la regla de las tres veces y lidiando con una gran cantidad de sentimientos encontrados sobre si hechizar o no, al final he acabado haciéndolo a una gran cantidad de personas, aunque sin herir a nadie claro, incluso cuando se lo merecían. Solo fueron hechizos de mala suerte, no penséis nada de posesiones demoniacas, criaturas o esas cosas que veis en la TV sobre brujas.

Si estás interesado en la brujería, lo único que tienes que hacer es meterte en internet, no necesitas una gran librería para aprender sobre el tema. Hay unos maravillosos grupos en Facebook y una gran cantidad de cuentas en Instagram o Tumblr sobre la Wicca o la brujería. La gente del mundillo siempre está dispuesta a contestarte cualquier duda que tengas sobre el tema y es una de las comunidades que mejor aceptan a la gente, sin juzgar a nadie. Cualquier persona puede practicar la brujería y estoy segura de que tú encontrarás el tipo de magia que va mejor contigo.